Ya imagino que este post va dirigido a matemáticos, profesores de matemáticas y alumnos y no para un moscón viejo que anda por aquí entreteniéndose desde hace unos años, pero añado dos cosas que también pueden servir en general para otros estudios; primero: estudiar sin pensar en el final de los estudios; segundo: no competir con nadie salvo con uno mismo, con las dificultades y los problemas.
Saludos.
Mi intención original fue dirigir el mensaje sobretodo a estudiantes.
Y los demás, profesores y matemáticos, que opinen sobre su experiencia.
Los profesores a lo sumo tienen que prestar atención a lo que ellos están haciendo mal como docentes, o bien hacer un humano esfuerzo por entender la mentalidad de los alumnos, sobretodo ingresantes.
Lo que dijiste de no competir con otros me parece uno de los tantos temas de la universidad que es bueno debatir, y que ya que estamos, éste sería un buen lugar para hacerlo.
Los estudiantes que recién ingresan a la universidad lo hacen con diversidad de sentimientos y creencias, muchas veces equivocados.
Por ejemplo, se toman la nota que puso el profesor como algo "absoluto", como si una centésima encima de un compañero marcara ya superioridad.
En consecuencia, alguno se sienten superiores si van sacando buenas notas, y otros se sienten inferiores, etc.
En realidad una carrera no se hace así, comparándose con los demás, o especulando con las notas.
Hay que ir tratando de entender cuál es el espíritu de cada materia o tema, y ganar experiencia, seguir con el esfuerzo.
Al final no cuenta otra cosa que el esfuerzo de aprender y los sacrificios para estudiar.
O sea que compararse con los demás es algo que termina resultando ridículo.
Además, esos detalles, celos o creencias de "a ver quién es el mejorcito o el peorcito", son cosas que ningún profesor recuerda en medio de cientos de alumnos que vienen y van todo el tiempo alocadamente, y mucho menos cuando hay tantos otros problemas que resolver, tanto laborales como personales.
O sea que hay muchos fantasmas tontos en la cabeza de los principiantes, y más vale darse cuenta más temprano que tarde que sólo cuenta el esfuerzo personal.