La idea es que las "tildes" es mejor no tener que ponerlas.
Entonces las reglas dicen cuándo una palabra tiene que llevar tilde.
Tienen que llevar tilde las palabras agudas terminadas en N, S o vocal,
las palabras graves no terminadas en N, S o vocal,
las palabras esdrújujas y sobreesdrújulas,
y la vocal I o la U (vocal cerrada) cuando es tónica y está junto a una vocal A, E, O, (vocal abierta) pero no forman diptongo (¡o triptongo!).
También llevan acento algunas palabras, sobretodo monosílabos, por razones gramaticales, para diferenciarlas en la grafía de palabras que suenan igual pero que tienen una función gramatical marcadamente diferente.
Por ejemplo: "té" (bebida japonesa o inglesa) frente a "te" (pronombre),
o bien "sí" (adverbio de afirmación) frente a "si" (conjunción condicional),
también "éste" frente a "este", en cuyo caso la tilde va sólo cuando uno quiere estar seguro que debe entenderse que la palabra cumple función de pronombre.
Finalmente, las conjunciones o relativos "que, quien, cual, donde", etc., se acentúan cuando juegan papel interrogativo o de pronombre.
La gramática es como el TEG, tiene tantos reglamentos que no podés empezar nunca a jugar.