Ya he visto el vídeo.
La cuestión principal es que, en los vídeos, la Luna, al tapar al Sol, se ve completamente negra; y en las fotos igual. Sin embargo, visto a ojo pelado esto no es así.
Traigo aquí algunas fotos de la web de la NASA. Son fotos de la Luna, la url en concreto es ésta
https://science.nasa.gov/moon/moon-phases/

La segunda imagen es la ampliación de una zona de la primera. Se puede elegir al azar cualquier zona y siempre vemos muchísimos cráteres y una superficie rugosa por cualquier sitio que se mire; con bultitos. Hay que tener en cuenta que a esa distancia solo se distinguen cráteres (los redondelitos blancos o puntos blancos) que miden kilómetros de largo. Lo lógico es pensar que en esa superficie rugosa haya muchos más cráteres de tamaño menor que no podemos ver; cráteres de 50 m de diámetro, de 100 m, de 200... La superficie lunar, por cualquier sitio que se observe, es un auténtico colador, está acribillada de cráteres muy juntos. Tanto es así que uno, cuando lo observa, tiende a pensar que no todos son cráteres de impacto, sino que la mayoría podrían ser poros propios del material del cuerpo.
Ahora observad esta foto

No es un elipse de ningún tipo. El Sol está más o menos hacia la esquina inferior derecha según miramos, y desde ahí ilumina la Tierra según una recta diagonal alabeada en el espacio tridimensional que podemos imaginar. De esta forma, sólo se ve un pequeño gajo iluminado del todo.
Según la explicación de NASA, el resplandor que se ve detrás, la tenue luminosidad anaranjada, es debida a la luz reflejada que proyecta la Tierra sobre esa parte trasera.
Sin embargo, la explicación podría ser otra: la Luna es tan porosa que podría ser traslúcida hasta un cierto grado.
Aparte de ver esos puntitos que digo, la sensación que yo tuve fue ésa; no se ve como una pantalla opaca del todo, sino como una tela oscura puesta frente a un bombilla.
Además si uno lo piensa, de noche ve como una bombilla encendida, pero de día se diluye con el cielo y es difícil de ver salvo como una figura fantasmagórica. El problema es que no existe otro satélite para poder comparar; nos parece normal porque hemos visto eso toda la vida e imaginamos que cualquier cuerpo se vería así; pero si lo pensamos, no podemos estar seguros. Este problema ha estado siempre presente en la ciencia y en los últimos años también.
Tenemos por ejemplo el caso de los cuasicristales:
En 1982 Dan Shechtman analiza una aleación de aluminio y manganeso y dos años después publica lo que ha descubierto; una simetría “imposible” a base de pentágonos que no pueden cubrir los puntos del plano. Todo el mundo le dice que eso no puede ser y el doble premio Nobel de química, Linus Pauling, repite en varias ocasiones que “no hay cuasicristales, hay cuasi científicos”. Hasta que en los años noventa, por fin, la comunidad científica reconoce que tiene razón.
Otro caso en la misma época, años 80 y 90, es el del helicobacter pylori. Seguro que habéis conocido a personas con úlcera de estómago, tomando bicarbonato u otras cosas todo el tiempo; u operándose en otros casos. Esto pasaba hasta ayer, como quien dice, pero ya no es así. El problema era que hasta hace poco los médicos y otros investigadores científicos creían que era totalmente imposible que en el estómago pudiera sobrevivir ningún tipo de bacteria debido al ácido clorhídrico que hay ahí para ayudarnos a digerir los alimentos. Sin embargo, dos médicos demostraron que no era así y, uno de ellos (Barry Marshall ) debido a la constante negativa, lo demostró ingiriendo él mismo un cultivo de esas bacterias. Después tomó antibióticos y en unos días le desaprecio la úlcera.
Claro que esto no siempre es así, siempre se habla de los casos exitosos, no de los errores y los fracasos; y nos equivocamos muchísimo más de lo que acertamos (yo en especial). Pero mi consejo para todos, ya sea en cosas de éstas o matemáticas, hay que intentar equivocarse muchas veces, lo más posible y sin miedo al qué dirán; entre otras cosas porque, al aumentar los ensayos, aumenta la probabilidad de acertar.
Saludos.