Toda la razón; sumado a lo que decís te comparto un ejemplo del fragmento del libro que leí, donde dice que es "Imposible mostrar situaciones «reales» en las que el infinito en acto aparezca", debido a que sólo un "Ser sobrenatural tiene la capacidad de verlo" (muestra un ejemplo del infinito en potencia y otro en acto, contrastándolos en el ejemplo):
Sí, es una idea a la que todos, tarde o temprano, llegamos cuando pensamos en números; lo que dice el libro lo podríamos haber escrito cualquiera de nosotros (expresado con unas palabra u otras).
Me apetece hablar un poco más de cómo veo yo los detalles; ten siempre en cuenta que es el punto de vista de un hombre que ve las cosas desde fuera del mundo académico (bueno, no se puede decir sea así del todo del todo, pero es la opinión de un mero curioso del tema).
Cabe analizar algo más en cuanto a la situación del mundo material. También cuando caminamos apoyamos la planta del pie o una zona de ésta instantáneamente, en el acto. No podemos apoyarnos en un solo punto y después en otro... Eso es físicamente imposible porque un punto no tiene dimensión. Entonces, sí, creo que se puede decir que físicamente no existe tal cosa, porque nos apoyamos siempre en infinitos puntos. Pienso que, más o menos, a esto es a lo que se refiere el autor.
En abstracto sí podemos apoyarnos mentalmente en un punto, pero lo que no podemos es encontrar con exactitud el siguiente punto; esto, obviamente, es porque asociamos a los puntos números reales y entre dos de ellos, por muy cercano que los consideremos, siempre hay infinitos puntos intermedios más.
Al llevar esa idea a la representación numérica, podemos considerar un intervalo como éste [0,1]. Ahí podemos tomar en el acto o instantáneamante todos los números reales que hay entre cero y 1. Pero no son “todos” los reales, estamos considerando un subconjunto; y después podemos considerar éste otro (1,2]... etc. Entonces, discretizando así los números reales, encontramos que podemos considerar el infinito de una forma mixta, por una parte tomamos en el acto los reales que hay entre los naturales (o los enteros) y por otra, al tomarlos poco a poco, estamos considerando el conjunto de los reales también potencialmente; no se puede decir en sentido absoluto que el infinito de los reales no se pueda considerar potencialmente, hace falta restringir o definir aspectos.
Y enseguida surge la idea de tomar los números entre racionales, tomar intervalos más cortos, como podrían ser de medio en medio, [0,1/2]... de un tercio en un tercio... No hay límite, pero, por cortos que sean los intervalos, nunca habrá un sólo real ahí dentro; es más, nunca habrá una cantidad finita de reales, no digo ya uno solo.
Así pues, si pensamos en el infinito de los números reales, siempre será necesario tomar “un trozo” en el acto, es insalvable por la imposibilidad de contar de uno en uno; sin embargo, no está definido cómo es de “corto” el pie que apoyamos, eso se puede elegir tan pequeño como se quiera.
Quizá lo que digo pueda tener que ver con lo que cuenta Carlos de los ordinales; pero es pura especulación, yo no sé nada de nada de esos ordinales. Si fuera así, tal vez sí se podría dar rigor matemático a esta idea, considerando el infinito potencial como algo elegible y el actual como obligatorio. Al menos obligatorio para ciertas cosas, porque con el potencial nunca tenemos “todos” los elementos.
También pienso que esta palabra, “todo”, es peligrosa. Si yo digo “las sumas de doses”, por ejemplo, no estoy apenas haciendo alusión al concepto de cantidad (sólo porque uso el plural, pero en matemáticas cuando hay un sólo elemento se dice que “hay elementos”, que no es un conjunto vacío) y, al no hacer alusión a la cantidad, mucho menos menciono el límite de cantidad alguna; para ello tendría que habar primero de valor o cantidad o máximo... en fin, algo relacionado. Por tanto, no procede siquiera preguntar por la cantidad. Porque, además, ahí ni siquiera hablo de números tal cual, sino de sumas; ¿hay números ahí? No sé, hay una cosa, una que se puede entender de un “golpe de vista”. Surge entonces que el decir “todos los elementos” es como un salto al vacío. Y a partir de esa cosas nosotros empezamos a “comernos el coco”, como se dice vulgarmente, con unos elementos un poco fantasmagóricos.
En realidad, nos bastaría quedarnos con esa especie de definición de los pares (o con la que sea) pero somos humanos, esclavos del tiempo y la materia, y, tal que drogodependientes, no podemos contener el síndrome de abstinencia y enseguida empezamos a hacer esto: 2,4,6,8...
¿Por qué escribimos tanto cuando se habla del infinito, como yo ahora, por ejemplo? Si uno tiene sed y no bebe, no se le quita la sed; y en esta cuestión la sed es no poder encontrar el siguiente a un número dado.
Saludos.
...
feriva (por cierto, ¿puedo saber tu nombre? Me interesaría conocerlo si es que querés decirlo):
http://estuderecho.com/sitio/?p=1795 Ut infra 