Como el rombo queda descompuesto por las diagonales en cuatro triángulos rectángulos iguales, el problema queda reducido a construir uno de éstos, por ejemplo el ABC, cuyos catetos son las semidiagonales y la hipotenusa el lado.
Supongamos construido el triángulo ABC; si prolongamos el cateto BA una longitud AB’ igual al otro cateto, se obtiene el triángulo BCB’, del que conocemos el lado BC, que es el lado del rombo, el lado BB’, que es la semisuma de las diagonales y el ángulo B'=45º, pues el triángulo ACB’ es rectángulo e isósceles. Construido este triángulo, la perpendicular por C a BB’ determina el vértice A.
Por simetrías se obtiene el rombo, formado por cuatro de estos triángulos.