]En cuanto al escepticismo de feriva...
Soy escéptico respecto de casi todo, pero la palabra se puede malinterpretar. En mi caso no es que crea más en otra cosa o que no crea, es más bien que puedo creer en varias cosas al mismo tiempo sin decantarme claramente por ninguna en particular (por supuesto, no me refiero a teoremas matemáticos o hechos que uno pueda verificar directamente; eso no se cree ni se deja de creer, se sabe).
No tengo nada contra los agujeros negros (pobres, si nunca se han metido conmigo) ni me va ni me viene que existan; como me pasa con que haya o no vida fuera de aquí, ya que, seguramente, lo que sea no me va a afectar en absoluto. Es más, si yo me pregunto si realmente creo en eso más que en otra cosa, no sé contestarme. Distinto es que me parezca muy probable por comparación al ver lo que ocurre en el planeta Tierra con la distribución de las distintas especies. Quiero decir que no espero esto o espero lo otro. Una persona muy creyente en Dios, espera irse al cielo cuando se muera y lo ve como algo muy seguro. Yo, en cambio, no espero nada en particular, podría ser que, como sujeto que se levanta todo los días y piensa cosas, desapareciera para siempre, desapareciera como “consciencia”, digamos, pero no lo espero ni lo dejo de esperar. Podría ser que siguiera viviendo en un multiuniverso e incluso recordase cosas de esta vida, pero no lo espero ni lo dejo de esperar... Ése es el tipo de escepticismo que yo tengo: alguna cosa acabará por ser (digo sobre esta cuestión u otra) pero pueden ser varias las que acaben por ocurrir. No siempre lo veo tan así; sin embargo, sí suele ser de este modo con asuntos de este estilo, con cosas que no se pueden saber con total seguridad o con una seguridad suficiente (suficiente desde mi punto de vista, lo cual puede ser subjetivo).
Cuando Newton mira a la Luna y piensa que por qué no se cae, se hace una pregunta, la cual, como tal, no puede conllevar grado de verdad, no es verdad ni mentira, es una pregunta. Entonces ¿qué él hace para intenta contestarse? Piensa que aquí en la Tierra, cuando un objeto se suelta, se cae al suelo, pero que si damos vueltas deprisa a un cubo con agua, el agua no se sale... Y define la fuerza centrípeta y tal. Pero está tomando como referencia lo que pasa aquí (con cosas no totalmente iguales además, porque el cubo tiene el culo tapado para que no se le salga el agua) como hacemos todos, como yo mismo al comparar cómo se esparcen las especies por la superficie de la Tierra. Y es que en ciertos casos no tenemos manera de hacer una verificación directa.
Entonces Newton crea una teoría que funciona, donde salen las cuentas. Luego, se predicen cosas sobre un cometa, viene Halley... después Di Stéano, Maradona... y va pasando el tiempo. Tiempo en el que se han hecho mediciones, se han hecho experimentos que siempre salen igual (otras veces no tanto) y con ello se han ido afianzando unas teorías. Pero lo que funcionan no son las teorías, son unas cuentas y unos experimentos concretos, pues las teorías, en la mayoría de los casos, están basadas en unas especulaciones sobre las cuales no se puede saber si funcionan o no; son recreaciones mentales que se hacen comparando cosas cuando no podemos verificarlas de forma directa; ya sea por lejanía en el espacio o en el tiempo; o sea, debido a que ciertos hechos han ocurrido (o más bien se supone que han ocurrido) hace muchos miles de años.
Voy a retomar el hilo, que se llama “¿Es posible comunicarse con alienígenas?” y por mi culpa se ha ido desviando un tanto.
Cuando se quiere responder a la pregunta, se echa mano de esos experimentos y de esas cuentas que tenemos; lo cual está bien para hacer estimaciones aproximadas y formarse una opinión, pero no me parece acertado usarlas como si fuera el catecismo o dogmas inviolables; porque aparte de aspectos ya matizados, muchas veces las interpretaciones de los experimentos pueden llegar a ser bastante subjetivas o interesadas. La ciencia, como disciplina, puede ser en sí misma muy fiable, pero el ser humano, cuando hay espectáculo, fama y dinero por medio, ya no lo es tanto.
Luego, también se oyen mucho cosas como (voy a decirlo un poco exagerando) “los extraterrestres podrían estar hechos mitad de silicio y mitad de bicarbonato y así no podrían sobrevivir en la Tierra y por eso no vienen”. En cambio, yo digo que en otras partes del Universo podría haber seres humanos (que existimos de verdad al menos en un punto del Universo siendo esto un hecho y no una hipótesis) y me parece percibir que suena rarísimo; da la sensación de que se antoja como algo más normal el que haya unicornios hechos de silicio y sal de frutas ENO.
No tenemos evidencia científica de ninguna de las dos cosas, pero al menos sí tenemos evidencia que una de las especies existe en algún sitio. Es como empleamos una fórmula, una función, y vamos metiéndole números con el ordenador 1,2,3... y resulta que f(72) es primo y ya no encontramos más; y alguien dice: “yo creo que más adelante tiene que haber algún primo más”; y le contestan: “no, no, rarísimo, lo que sí podríamos encontrar son castañas pilongas, porque según la radiación de cuerpo negro y la distancia a Jupiter... pues ocurre no sé qué”.
Pues no, utilizando la La navaja de Ockham (aunque a mí no me guste mucho, porque con frecuencia corta muy mal) no es necesario inventar posibles seres raros cuando tenemos seres vivios que sí sabemos que existen (también pueden existir los raros, no digo que no).
Al grano. ¿Es posible comunicarse con extraterrestres? En caso de que los haya, lo normal es pensar que sí. Hace siglos existieron tribus de personas que no se habían visto nunca y al final todos nos hemos comunicado y nos hablamos por internet desde distintas partes del mundo. Si existen los alienígenas y existe la posibilidad material de intercambiar información como ellos, al final nos comunicaremos más tarde o más temprano. Si no existen ellos o no existe esa posibilidad, por demasiada lejanía u otra causa, pues entonces no, como es lógico
Saludos